DIA 3: VENECIA 28 DE SEPTIEMBRE
Por la noche continuó lloviendo y a las 7 de la mañana nos levantamos para ir a St. Marco y no encontrar gente... Jejeje, sin desayunar, un café y a correr!!! Una vez allí sólo encontramos a los venecianos que iban a trabajar! Una pasada!!! Toda la plaza para nosotros!!! Aunque no hacía sol, no llovía!
Después de desayunar, cogimos el vaporeto que recorre el gran canal y ya volvía a llover. Después de unas cuántas paradas afortunadamente paró y fuimos a la parte de atrás del vaporetto, que era descubierta, para poder grabar y hacer fotos del canal grande!
Bajamos en la parada S.Marcuola para ir a ver el Ghetto judío. En general este barrio nos decepcionó, vimos a unos cuántos judíos saliendo de una sinagoga, pero no entramos, nos hacía cosa, además, las 2 sinagogas estaban en obras.
Después nos perdimos por barrio de Dorsoduro y Sta. Croce hasta llegar cerca de San Marco, dónde comimos. Escogimos una trattoria pizzeria, ummmm, ensalada+pizza+tiramisú+bebidas = 15 euros por cabeza, no está mal eh!
Por la tarde fuimos al campanile di St. Giorgio Maggiore a ver Venecia desde otra perspectiva. Nos encantó. Y además no hicimos cola! En el campanile de San Marco había una cola que no veas!!!
Después continuamos andando, andando y andando dejándonos perder por aquella infinidad de calles, callejones, puentes y canales hasta llegar a nuestro apartamento hechos polvos y con ganas de cenar y dormir.
Era un primer piso de un edificio muuuuuy antiguo pero estaba muy bien, 2 habitaciones bastantes grandes con dos camas de matrimonio enormes!! Un minicomedor-cocina totalmente equipada con lavavajillas y todo! El baño bastante amplio y exterior. De hecho todo el apartamento lo era.
Estaba situado a 10 minutos andando a la Plaza San Marcos, muy cómodo!!! Una vez instalados en el apartamento cenamos y fuimos a tomar el primer contacto con la ciudad y, cuando ya estábamos en San Marco que por la noche, toda iluminada, es muy guapa, empezó a llover bastante, jejejeje y volvimos al apartamento bien mojados para coger fuerzas para el día siguiente.
Aquella noche cayó una tormenta con rayos y truenos que nos hacía sufrir por el siguiente día....
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